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Joven y gay, lesbiana, bisexual, pansexual, asexual, queer…

A los chicos les gustan las chicas, a las chicas los chicos”. ¿Tú sientes de forma diferente? ¿O todavía no estás completamente segurx? Aquí vas a encontrar un par de consejos.

¿Cómo puedo saber si soy gay o lesbiana, bi o algo diferente? ¿O quizás hetero?

Las personas descubren su orientación sexual de formas muy diversas: algunas lo saben de repente, otras lo van notando poco a poco. Algunas explican que, echando la vista atrás, realmente lo habían sabido siempre. Y en muchos casos, lo que se creía inamovible cambia a lo largo de la vida.

Aunque no puedas saber qué va a pasar en cinco años: estás en tu derecho de vivir, enamorarte o interesarte por lxs demás como te dé la gana ahora.

¿Necesito realmente un nombre para mi orientación sexual?

A muchas personas, denominaciones como “lesbiana” o "pansexual" les parecen útiles para poder mostrar una parte importante de ellas. O para poder encontrar más fácilmente a personas, medios o espacios interesantes para ellas. Otras personas piensan que estas categorías son limitantes o simplemente irrelevantes.

¡Lo que tú sabes o dices sobre ti mismx es lo que vale! Por mucho que te digan: “Lo que queer significa de verdad es…” o “Si realmente fueras bi…”.

Todo el mundo habla continuamente de sexo, de relaciones, de ligar. ¿Tengo que interesarme por esas cosas?

No. Para muchas personas, el sexo o el romanticismo tienen un papel más importante en unas fases de la vida y en otras, menos. Y otras personas no tienen ningún interés en absoluto en la sexualidad; quizás se definan como asexuales.

¿Cómo les digo a mis madres o padres o a otras personas que no soy heterosexual?

Eres tú quien tiene que decidir de forma completamente libre si quieres hablar de ello y a quién se lo quieres contar y a quién no; no hay obligaciones a la hora de salir del armario.

Si tienes miedo a las reacciones de rechazo, puedes empezar con las personas que seguramente van a darte su apoyo. Muchxs jóvenes gays, lesbianas o bisexuales, por ejemplo, se lo cuentan primero a un_a amigx.

También puede resultar de ayuda contarle a una persona de confianza que vas a tener una conversación que te preocupa. Así puedes acudir a ella después de la conversación para hablar sobre cómo ha ido.

En caso de que alguien no reaccione bien, recuerda siempre que no es tu culpa. Algunas personas necesitan tiempo o asesoramiento hasta poder tratar tu identidad o tu forma de vivir con el respeto que te mereces.

Además de grupos de jóvenes, también existen oficinas de asesoramiento que dan apoyo a jóvenes LGTBIQ en línea, personalmente o por teléfono a la hora de salir del armario o ante otras situaciones difíciles.