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¿Curar a homosexuales?

Sigue habiendo gente que cree que la homosexualidad es una enfermedad. En las terapias de conversión sexual se pretende “corregir” la orientación sexual. ¿Qué sucede en estos tratamientos? ¿Cómo pueden protegerse las personas afectadas?

Por “tratamiento de conversión” se entiende el intento de cambiar la homosexualidad o la transgeneridad de una persona mediante medidas terapéuticas o espirituales para convertirla en un comportamiento asexual, heterosexual o normativo respecto al género. Quienes defienden los tratamientos de conversión usan a menudo el término “terapias reparativas” para referirse a ellos. Sin embargo, el término “terapia” puede llevar a confusión, ya que, en primer lugar, no son tratamientos reconocidos por la ciencia para paliar o curar una dolencia y, en segundo lugar, no hay ninguna dolencia que tratar.

¿Qué sucede (o sucedía) en los tratamientos?

Los tratamientos de conversión se caracterizan por su radicalismo y por sus consecuencias para lxs “pacientes”. A veces, quienes los practica(ba)n intenta(ba)n apartar a personas LGBT de su forma de vida a través de comentarios homofóbos y transfóbicos y entrenarles en comportamientos heterosexuales y/o normativos respecto al género. Por ejemplo, lxs religiosxs usa(ba)n rezos para controlar la homosexualidad. Hasta los años noventa, médicxs y psicólogxs en Europa y EE. UU. hacían uso de cirugía cerebral, tratamientos hormonales, electrochoques y vomitivos, además de recomendar a personas gays que recurrieran a trabajadorxs sexuales del sexo contrario.

¿Por qué existen los tratamientos de conversión?

Quienes están a favor de los tratamientos de conversión consideran que la homosexualidad o la transgeneridad son enfermedades o comportamientos inmorales.

¿Son peligrosos los tratamientos de conversión?

Sí. El sistema de diagnósticos de la Organización Mundial de la Salud, reconocido a nivel mundial, dejó de clasificar la homosexualidad como “enfermedad” o “trastorno” en 1990. Los tratamientos para cambiar la orientación sexual o la identidad de género son considerados intolerables y nada éticos también desde el punto de vista médico. Estos tratamientos pueden causar daños físicos y emocionales a las personas afectadas (por ejemplo, depresiones y tendencias suicidas).

¿Qué ayuda hay para las personas que no quieren someterse a un tratamiento de conversión?

Si su entorno pretende obligarle a someterse a un tratamiento de conversión, puede recurrir al colegio de médicos de su región ('Landesärztekammer') o al Colegio Federal de Médicos ('Bundesärztekammer'). Allí puede presentar una queja contra personas que ofrezcan tratamientos de conversión. En las oficinas de asesoramiento LGBTQ le pueden dar el contacto de profesionales médicxs y psicoterapeutas competentes que le podrán apoyar en todas las cuestiones sobre su orientación sexual y/o su identidad de género.