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Acceso a intervenciones de reasignación física de género

¿Qué tengo que hacer para que me prescriban y me financien hormonas, operaciones u otras intervenciones de reasignación de género?

Para poder recibir un tratamiento de reasignación de género, primero un_a médicx o psicoterapeuta debe hacerle el diagnóstico F 64.0 (hasta la pubertad, el F 64.2). El proceso para que el seguro médico se haga cargo de los costes está estipulado en las directrices del servicio médico de los seguros médicos ("Richtlinien des Medizinischen Dienstes der Krankenversicherungen" en alemán; MDS): se financia, entre otras cosas, una psicoterapia que dura 12 meses (para tratamientos hormonales o de eliminación de vello) o 18 meses (para cirugía), que debe finalizar con una recomendación de tratamiento ("Behandlungsempfehlung", en alemán). Además, debe ponerse a prueba el rol deseado en todas las facetas vitales (lo que se llama “prueba de vida cotidiana” o "Alltagstest", en alemán).

Algunxs médicxs también recetan hormonas o “bloqueadores de pubertad” a jóvenes también sin necesidad de pasar por este proceso y basándose en una indicación terapéutica ("Indikationsschreiben", en alemán).

Superar bien el proceso de evaluación

El procedimiento para que el seguro asuma los costes del tratamiento es largo, complejo y lleno de incoherencias; lo de arriba es una descripción muy general. Por eso, es mejor que se informe cuanto antes en una oficina de asesoramiento local, pues allí conocen los procedimientos concretos a seguir en su región y le podrán ayudar con consejos sobre distintos temas.

La asistencia sanitaria a personas transexuales, trans* y/o no binarias se encuentra actualmente en un proceso de cambio profundo. Mediante nuevas directrices médicas, así como mediante la revisión del diagnóstico de la Organización Mundial de la Salud, se intenta ofrecer una asistencia sanitaria más orientada a las necesidades de las personas y menos discriminatoria.

Por el contrario, las directrices del MSD siguen basándose en un concepto de la transexualidad que ya ha sido superado científicamente. Ha sido criticada, entre otras cosas, la prueba de vida cotidiana obligatoria ("Alltagstest"), ya que expone a grandes riesgos a personas antes de una transición física, así como la limitada percepción de cómo debe ser la persona transexual.

Por eso, elija en la medida de lo posible médicxs y terapeutas que conozcan esta problemática y que utilicen todo el margen de actuación posible para ofrecerle un acompañamiento orientado a su autodeterminación y a sus necesidades: teniendo en cuenta conjuntamente los posibles riesgos de discriminación en la planificación de la prueba de vida cotidiana, no tratando su identidad de género como si fuera una enfermedad y basando la terapia en sus intereses y sus necesidades de apoyo.

Superar otros obstáculos

Algunas personas se enfrentan todavía a más obstáculos a la hora de acceder a una reasignación física de género:

  • A menudo, las personas con enfermedades psíquicas o limitaciones cognitivas no son tomadas en serio en sus vivencias respecto al género y en sus deseos de realizar una transición. Al mismo tiempo, estas personas necesitan especialmente el apoyo de otras personas. Muchas veces, el hecho de que una persona trans* pueda acceder a las intervenciones a las que tiene derecho depende en gran medida de la profesionalidad de lxs especialistas responsables y de la implicación de la familia y amigxs.

  • En Alemania, las personas en proceso de obtención de asilo solamente tienen derecho a recibir atención aguda. Normalmente se concede como mucho la (continuación de la) terapia con hormonas.

  • Las transiciones conllevan, además de los tratamientos médicos, gastos que no todo el mundo se puede permitir. A veces, la oficina de empleo ("Jobcenter") se hace cargo, tras poner una solicitud, de la financiación de ropa nueva o "binder" (fajas para conseguir un pecho plano).

Ante estas condiciones de mayor dificultad es especialmente recomendable acudir a oficinas de asesoramiento para recibir consejo y apoyo.